Adán Chávez

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31.oct.2016 / 04:40 pm / Haga un comentario

¡Diálogo Sí, Golpe No!

Adán Chávez Frías

@Adan_Coromoto

 

Para hablar acorde a los nuevos tiempos tecnológicos, la etiqueta en la red social Twitter que se ha impuesto como tendencia durante un tiempo prolongado es #DialogoSiGolpeNo, a propósito de la instalación de las mesas de diálogo que el presidente Nicolás Maduro ha promovido con la dirigencia de oposición del país. Según las últimas encuestas aplicadas por la empresa privada Hinterlaces, un 85% de los venezolanos está de acuerdo con que se desarrollen vías sinceras de diálogo entre el gobierno bolivariano y la oposición.

Debemos recordar que organizaciones internacionales como la UNASUR e instancias como el Vaticano, imponiéndose ante las pretensiones de sectores apátridas que buscan la aplicación de la mal llamada Carta Democrática para abrir vías injerencistas en nuestro país, lograron desarrollar intermediaciones sensatas para que se produjera lo que este domingo vimos en la ciudad de Caracas, un inicio de posibles puntos de encuentro entre la revolución y el sector de la derecha.

Necesario es recordar que el Comandante Hugo Chávez era el primero en promover acciones de este tipo, aun encontrándose en situaciones extremas como durante el golpe de estado del 2002 cuando después de haber sido secuestrado y enfrentar incluso la posibilidad de la muerte, lo que vimos aparecer, una vez obtenida la victoria popular, fue un hombre abierto al dialogo y con crucifijo en mano que dijo:  “Esta imagen del Cristo crucificado me la regaló, cuando iba saliendo prisionero en la madrugada de hace dos días, hace 47 horas exactamente en este momento, un buen amigo, el general Jacinto Pérez Arcay que me dijo: ‘Hijo, llévate a Cristo’. Me lo llevé y aquí está de nuevo. Pues invoquemos a Cristo, a Dios nuestro señor y llenémonos de paz, hace falta mucha paz espiritual en este momento para todo el país”… Más adelante Chávez extendía su mano abierta al perdón a la dirigencia opositora, la cual no había disimulado sus oscuras intenciones, en caso de que hubieran logrado imponerse desconociendo el mandato del pueblo que había decidido mayoritariamente en 1998 que Hugo Chávez fuera su Presidente.

Meses después, el 8 de noviembre de ese mismo año, se instalaban las Mesas de Diálogo en el Seminario de San José del Hatillo. Entre los temas fundamentales que se definieron estaban: el desarme de la población civil, la conformación e instalación de la comisión de la verdad que investigara los hechos de abril del 2002 y la propuesta electoral planteada por los sectores de la oposición. Nuestra coherencia con relación a los verdaderos deseos de paz y de soluciones constitucionales y legales a las diferencias existentes entre los que defienden el capitalismo salvaje y nosotros, los que construimos socialismo; es palpable e indiscutible.

Catorce años después de esos hechos, manifiesto mi sincera admiración por el hijo del Gigante, Nicolás Maduro, porque los escenarios de ataques y vilipendios que le ha tocado afrontar a nuestro hermano presidente, han sido sistemáticos y despiadados, sin medir distancias entre lo que significa atacar a un gobierno y atacar a un pueblo en su estabilidad y cotidianidad. El presidente Nicolás Maduro viene dando un sólido ejemplo de lo que significa ejercer una política de altura, tal como nos lo enseñó Hugo Chávez quien decía: “Mi llamado siempre ha sido auténtico y lo he demostrado, lo hemos demostrado. Nosotros queremos hacer juego político, y vuelvo a la ciencia política. Es decir, nosotros tenemos que abonar el campo de lo político, y lo político implica confrontación de ideas, lo político se subsume en el diálogo, lo hace necesario”.

El llamado que hace Nicolás se caracteriza por la misma autenticidad con la que Chávez llamaba al dialogo desde siempre, un diálogo sin amenazas, sin cortapisas, un diálogo consciente de las acciones emprendidas por ambas partes, pero sobretodo, un dialogo sin condicionamientos, que se base en el reconocimiento de ambos sectores. Considero que esa es la base fundamental, porque ¿cómo entablas una conversación profunda con alguien a quien no reconoces? Entonces, el diálogo franco creo que parte de allí. De nuestra parte, el gobierno bolivariano, así lo ha demostrado, viene reconociendo no solo a un adversario político, sino reconociendo nuestras propias fallas, venimos abriendo puertas al trabajo conjunto, dentro del respeto mutuo, conscientes que, aun cuando no se compartan las ideologías, se puede llegar a acuerdos importantes que vayan en función del beneficio de nuestro pueblo. Un ejemplo concreto de ello, son los avances emprendidos con sectores de la empresa privada, quienes han dejado de lado intereses políticos sin fundamentos, y se han sumado para enfrentar junto al gobierno bolivariano, la despiadada guerra económica desatada contra Venezuela.

Somos optimistas ante esta nueva apertura al diálogo. Como sabemos se instalaron 4 mesas de trabajo que, según algunas informaciones ya publicadas, la primera se refiere a la paz, el respeto al Estado de Derecho y a la soberanía Nacional, y estará bajo la coordinación del ex presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero; la segunda mesa abordará la verdad, la justicia, los derechos humanos, la reparación de víctimas y reconciliación y está coordinada por el representante de la Santa  Sede.

La tercera se ocupará de lo económico – social, y será coordinada por el ex presidente de República Dominicana, Leonel Fernández y la cuarta estudiará la generación de confianza y el cronograma electoral que estará a cargo del ex presidente de Panamá,  Martín Torrijos.

El próximo encuentro en plenaria está pautado para el 11 de noviembre, lapso este en el que debemos mantenernos muy pendientes, optimistas, pero alertas, porque lamentablemente los antecedentes que tenemos en relación a este tema no son alentadores. Estamos acostumbrados a una oposición manipuladora, ejecutora de un doble discurso, hipócrita y contradictoria. Aun así, ponemos adelante la esperanza de un pueblo que a fin de cuentas, quiere paz, tranquilidad y estabilidad social y económica, mucho más en vísperas de navidad y fin de año, tiempo de alegrías y de unidad, pero además, porque así se ha demostrado, un pueblo que, en su gran mayoría, quiere seguir construyendo Socialismo Bolivariano.

Hoy hacemos votos porque se avance en el camino de un diálogo honesto, sincero, sin predisposiciones de ninguna naturaleza, para que logremos los acuerdos necesarios y convenientes para continuar, respetando y aceptando nuestras diferencias, por la senda marcada por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en favor de la felicidad de nuestro amado pueblo. Seguros estamos que ese es el camino y no el del fraude, el del engaño, el de la violencia, el del golpismo.

Con esa fe, apostamos fervorosamente a que este sea el inicio de un verdadero reencuentro por este país hermoso, donde cabemos todos y todas, donde podemos convivir con aceptación, tolerancia, respeto y consideración de parte y parte, y que juntos podamos impulsar el desarrollo pleno de nuestra Patria. Que no se imponga el criterio de una minoría (aproximadamente un 12%, según la encuesta mencionada al comienzo), que manifiesta no creer en el diálogo y que además, apuesta por una intervención extranjera.

Invoquemos a Bolívar, a Chávez, a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela; y sigamos en paz, construyendo el modelo social que este pueblo decidió mayoritariamente: la Patria Socialista, Bolivariana, Chavista y Antiimperialista.

Que vivan Chávez y Maduro!!

Que viva Venezuela!!

Que viva la Paz!! 

 

 

Barinas, 31 de octubre de 2016

 

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